Una difusión manda el mismo mensaje a muchos contactos. Lo importante no es mandarlo: es mandarlo sin que te bloqueen el número.
Armar una
- Elegí a quiénes: con tildes, o con filtros (compraron, se dieron de alta, por empleado, los que no recibieron nada hace X días).
- Escribí el mensaje. Se puede personalizar con datos de cada contacto.
- Mandala ahora o programala para más tarde.
Las selecciones que repetís se guardan como audiencias y se reusan.
El freno anti-baneo
Los envíos no salen todos de golpe: salen goteando, a un ritmo que imita a una persona y no a una ráfaga. El sistema lleva un presupuesto de riesgo y no lo pasa, aunque le pidas más.
También podés excluir a quien ya recibió una difusión reciente, para no saturar al mismo contacto.
El riesgo no es el volumen: es el patrón. WhatsApp bloquea números nuevos que arrancan escribiéndole en frío a gente que nunca los contactó. Escribile a quien ya interactuó con vos y calentá el número usándolo normalmente antes de la primera difusión grande. Ningún freno da inmunidad total.
Qué pasó con cada envío
Cada difusión muestra a quién le llegó, a quién no y por qué. Los que fallan no se reintentan a ciegas.